Playtopia es un alegato claro y necesario a la infancia. A ese derecho tan sencillo y, a la vez, tan olvidado: jugar, jugar en la calle o en casa, pero JUGAR, descubrir, imaginar sin límites, construir mundos donde todo es posible. Nos recuerda que la imaginación nos puede salvar de los momentos más oscuros.
Y también es una denuncia. Sutil y directa a la vez. Una llamada de atención sobre esa “luz” que hemos colocado en las manos de nuestros niños y niñas, esa dependencia silenciosa de las pantallas que, poco a poco, roba espacio a la creatividad, al diálogo, a lo realmente importante.